¿POR QUÉ PINTAR MANDALAS?

Un mandala es un símbolo espiritual y ritual en el budismo y el hindhuismo que representa el universo. La palabra mandala proviene del sánscrito y significa “círculo sagrado”.
El círculo es visto como una forma mágica, sin principio ni final, al igual que el Universo mismo.
El arte de crear mandalas es un arte antiguo, con más de 2,000 años de antigüedad y se encuentra en muchas culturas en todo el mundo. En 1920, el potencial curativo de los mandalas fue descubierto por Carl Gustav Jung, quien comenzó a pintar formas circulares intuitivamente. Aunque no sabía que esas formas eran mandalas, más tarde se dio cuenta de que esas formas le permitían acceder a su alma, calmando su crisis emocional y dándole paz interior. Durante ese proceso creativo, Jung experimentó un gran cambio en su estado interno y finalmente descubrió que el mandala era un reflejo de su estado de ánimo. La forma más sencilla de llevar el poder y los beneficios de los mandalas a nuestra vida diaria es colorear este tipo de figuras. Algunos de los beneficios que esta práctica puede aportar a su vida son:
1. auto expresión
La vida puede ser placentera, pero todos sabemos que la mayor parte del tiempo está llena de desafíos. Desde la antigüedad, los humanos han necesitado expresar estas experiencias a través del arte para reconocerlas y asimilarlas. Todos necesitamos procesar lo que nos sucede, por lo tanto, a veces necesitamos expresar a través de nuestra práctica artística la pasión que sentimos por la vida, mientras que otros sólo necesitamos expresar emociones menos luminosas, y abordar este aspecto de nuestro ser puede ayudarnos a crecer e integrar la sensación de paz dentro de nosotros mismos.
 
2. Desarrolla tu creatividad.
Atrévete a jugar con tonos, colores, combinaciones y contrastes, mientras colorees más mandalas, te darás cuenta de que también tienes una fuente infinita de ideas dentro de ti. Tal vez descubras tu lado artístico y esto te lleve a comprender que somos efectivamente seres multidimensionales con muchos talentos y potencial.
3. Aumentar la relajación.Colorear un mandala puede ser algo fácil de hacer y, de hecho, no hay una manera realmente correcta o incorrecta de hacerlo. Esto significa que el estrés y la ansiedad para llevar a cabo correctamente pueden dejarse atrás para dar paso a la alegría de la experiencia en sí.
 

 

4. Practicar la terapia del color.
La psicología del color afirma que los tonos de aquello que nos rodea tienen un efecto en muchos aspectos de nuestra vida. Concentración, estado de ánimo, equilibrio en nuestro sistema nervioso, funciones sexuales, patrones reproductivos y de sueño, apetito, metabolismo y temperatura corporal, entre otros. Esto es posible porque cuando la luz entra en contacto con nuestros ojos pasa a través de la retina, donde se convierte en un impulso eléctrico que viaja a través del hipotálamo, que es la parte de nuestro cerebro que controla la secreción de hormonas y el sistema endocrino.
5. Disfruta y diviértete
A menudo, cuando hablamos de tener una vida equilibrada y sana nos ponemos muy serios, pero también es importante dejar de lado nuestra seriedad de vez en cuando y darnos el espacio para conectarnos con el juego. Cuando jugamos y nos divertimos, definitivamente aprendemos mejor. Participar físicamente, mentalmente y emocionalmente nos ayuda a estimular la memoria y la creatividad.
6. Conecta con tu lado espiritual
Al expresarnos creativamente, nos acerca al aspecto divino de la existencia. Así que te invito a que dediques unos momentos a contemplar un hermoso patrón que transmite las infinitas posibilidades del universo, puede ser una fuente infinita de inspiración. También puedes colorear mientras repites un mantra en tu mente, y en realidad colorear un Mandala a menudo puede llevarte a estados meditativos.

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